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EL APÓSTATA – de Federico Veiroj

ESTRENO MUNDIAL EN EL FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE TORONTO 2105
ESTRENO EUROPEO EN LA COMPETENCIA OFICIAL DEL FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2015:
Premio FIPRESCI y Mención Especial del Jurado.

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Director: Federico Veiroj
Basada en una idea de: Álvaro Ogalla, Federico Veiroj
Guión: Álvaro Ogalla, Nicolás Saad, Gonzalo Delgado, Federico Veiroj
Producción: Cinekdoque – Federico Veiroj (Uruguay) / Ferdydurke Films S. L. (España)
Co-producción: Local Films (Francia) / La vie est belle Films (Francia) / Maria Martin Stanley
Productores Asociados: Alejandro Crasny Zyman / Garlós Hamparzoumian / Carmen Serrano / Álvaro Ogalla
Productores: Guadalupe Balaguer Trelles, Fernando Franco, Federico Veiroj
Director de Fotografía: Arauco Hernández Holz
Director de Arte: Gonzalo Delgado
Montaje: Fernando Franco
Directora de Producción: Guadalupe Balaguer Trelles
Sonido: Álvaro Silva Wuth, Daniel Yafalián
Música: Lorca / Lisabö / Eisler / NoDo / Prokofiev / Morente
Ventas Internacionales & Festivales: FiGa Films

Con: Álvaro Ogalla, Marta Larralde, Bárbara Lennie, Kaiet Rodríguez, Juan Calot, Joaquín Climent, Jaime Chávarri, Andrés Gertrudix y la participación especial de Vicky Peña.

Apoyos: ICAU (Uruguay) / FONA (Uruguay) / REGION ÎLE DE FRANCE (Francia) / MVD Socio Audiovisual (Uruguay) / BROU (Uruguay)

SINOPSIS:

El apóstata es una comedia dramática que repasa las cicatrices de un joven que desea emanciparse de aquello que se escapa de su control, a la vez que dispara contra sí mismo y con un afán clínico en algunas cuestiones de fe, de culpa y deseo.
Apostatar ante jurisdicciones, autoridades, burocracias y otras membresías vitales parece el salvoconducto necesario, una cura para la claudicación del pasado y la bienvenida del futuro de Tamayo, nuestro antihéroe.
Tamayo sabe que no quiere ser lo que era antes, o lo que estaría condenado a ser si siguiera mansamente los preceptos filiales, pero encontrar ese otro modo cuesta mucho trabajo, y tal vez para dar un primer paso sea necesario poner en palabras el sentimiento. En la gesta propia de un adolescente tardío y con la sinceridad con que un amigo se dirige a otro en una colección de cartas destinadas a cruzar el océano, Tamayo repasa entonces todo un prontuario de debilidades y pequeñas miserias, la herencia de la familia.
Durante este proceso de búsqueda y cuestionamiento se colarán la vieja e intermitente relación que mantiene con una prima, los recuerdos del despertar sexual, algunos pecados de niño cruel, el vínculo con una espiritualidad forastera, sus dificultades para seguir el camino paterno como un trabajador estable, la posibilidad de un cambio, las promesas y las mieles de una madurez nueva.
Mientras el epistolario revisa hitos del pasado tormentoso, el escenario madrileño de calles, oficinas, parques, atrios y altares muestra cómo cree, cómo quiere y cómo pena este muchacho de mirada extrañada, tierna y descabellada.